Lunes, 29 de Mayo del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

EL EDITORIAL: “Estupidez naturalista”

admin 3 junio, 2015 NURIA ROCA 2 comentarios

  
 
Un niño de Olot está grave en la UCI de un Hospital en Barcelona afectado de difteria. Esto no sucedía en España desde hacía casi treinta años, pues esta enfermedad ya estaba erradicada tanto aquí como en casi toda Europa… Está confirmado que este niño no estaba vacunado y lo que no sé con certeza es el motivo exacto de por qué no lo estaba… Al parecer -insisto que este extremo no está confirmado- el niño no estaba vacunado por deseo de los padres… 

Aquí hemos hablado ya algunas veces de esta siniestra corriente de no vacunar a algunos niños, aludiendo a no sé qué ideología o creencia de que todas las enfermedades son producto de las farmacéuticas y que el ser humano ha de defenderse naturalmente de las enfermedades… Esta estupidez naturalista -que tiene defensores bastante agresivos e intolerantes por cierto- ha sido ya muy cuestionada por los especialistas que ven un problema en esta irresponsabilidad de los padres… 

El caso del niño de Olot, contagiado de una enfermedad que puede ser mortal y ya prácticamente erradicada es un caso gravísimo y si se confirma finalmente que no se vacunó porque los padres no quisieron, espero que la justicia sea contundente… Cada uno puede opinar lo que quiera, pensar que las farmacéuticas son el demonio y que el cáncer se cura con una hoja de rábano en la cabeza, pero hay que perseguir que pongan en riesgo a sus hijos y a los de los demás… 

Ayer leía algunos datos que me parecen alarmantes. Sirva como ejemplo este: en 2004, cuando esta moda de no vacunar no existía, se registraron en España 4 casos de sarampión y años después de ponerse de moda, en 2011 había contabilizados en España 1300 casos en sólo medio año… 

Las vacunas no son obligatorias, pero en mi opinión deberían serlo. 

La irresponsabilidad de los padres, disfrazada de ideología intolerante, no puede poner en riesgo la salud de sus hijos ni la de los demás. 

Un niño se debate entre la vida y la muerte en Olot. Ojalá tenga suerte y la ciencia, las medicinas y los médicos le salven la vida.   

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2 Comentarios

  1. Inma 4 junio, 2015 at 9:38 am

    No puedo estar más de acuerdo contigo, Maria. Hay que conocer antesala de juzgar tan a la ligera y de desear cárcel a estos padres, por favor, contente que luego te demandan..

  2. Maria 3 junio, 2015 at 3:54 pm

    Vaya por delante que tengo un hijo de dos años al que sí decidimos vacunar. Dicho esto, creo que este tema es muy delicado, demasiado como para juzgar a unos padres sin saber lo que les llevó a tomar esa decisión. Bien es cierto que hay casos aislados y lamentables, más de los que nos gustaría, de niños abandonados, maltratados e incluso muertos a manos de sus padres, pero exceptuando eso, los padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos. Yo no sé lo que llevó a tomar esa decisión, pero lo que sí sé, es que el negocio de las farmacéuticas existe, y que si de verdad el sistema pensase que vacunar a los niños es tan importante lo obligaría y no dejaba fuera del calendario vacunas contra enfermedades tan importantes como el neumococo, y que supone gastar unos 200 y pico euros, que apuesto muchas familias no pueden permitirse (esta por poner un ejemplo). Hoy la ponen, mañana la quitan del sistema; eso sí que es jugar con la salud de los niños ¿o no? Por no hablar de otros medicamentos y negocios turbios, pero no es el caso del debate. Este es un caso aislado por suerte, igual que existen casos aislados de niños que han sufrido los efectos secundarios (durísimos muchas veces) de las vacunas. ¿qué debe hacer un padre en ese caso? ¿es su culpa por haberle vacunado y haberle expuesto al riesgo? los efectos sabemos que están, por suerte, en un porcentaje muy bajo, pero al que le toca, le toca, y ahí la legislación también se lava las manos.
    Repito, que yo decidí vacunar a mi hijo precisamente porque lo hace la mayoría, y porque yo también estoy vacunada y parece a priori lo mejor, pero si profundizo en el tema veo lagunas. Pero lo que pretendo con mi comentario es mostrar que hay que ser cauto cuando se da una opinión y se juzga el papel de un padre. Y mucho cuidado con lo que hacen las mayorías… a mi muchas veces no me gusta meterme en esos sacos. La OMS también recomienda la mejor de las vacunas, la más auténtica, la LACTANCIA MATERNA exclusiva hasta los seis meses, y complementaria mínimo hasta los dos. Ahora me pregunto, ¿la gente que decide (y está en su derecho), no dar LM a sus hijos, aun sabiendo de los beneficios para su salud presente y futura, aun sabiendo que es la mejor de las vacunas, piensa en los hijos, o piensa en sí misma? No creo que pensando en un hijo se decida no amamantar, porque solo los que lo hemos hecho o hacemos, sabemos lo que para el bebé significa. Pero no voy a juzgarles por eso. Hay muchas mujeres que no pueden por lo que sea, pero la mayoría que decide no amamantar es solo por cuestión personal y respetable suya, pero que pocas veces piensa en su (indefenso) hijo. Y por no hablar de la alimentación. Que un adulto decida lo que quiere comer, pero los niños…estamos a la cabeza de obesidad infantil, les damos azúcares y muchas porquerías aun sabiendo que son veneno… ¿pensamos en los problemas que en el futuro pueden acarrear?
    En fin, que el tema es complicado de verdad, pero no me gusta prejuzgar. Hoy soy madre y sé lo difícil que es tomar determinadas decisiones.

    Dicho esto Nuria, y hoy discrepando un poco contigo, os felicito por vuestro programa.

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