Sábado, 24 de Junio del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

EL EDITORIAL: “Cosas que ya sabemos pero que no nos gusta saber”

admin 22 junio, 2015 NURIA ROCA 2 comentarios

  

 ”No sirven para nada”. Esta es la frase con la que se pueden resumir los resultados de las dietas milagro de cualquier tipo… Los zumos que depuran, los batidos que adelgazan, las pastillas que suplementan, hasta las vitaminas que se inyectan o las cremas antiedad. No sirven de nada. 

Es el resultado de un fantástico reportaje que podía leerse este fin de semana en El País con motivo de la publicación de un libro titulado “¿Está Gwyneth Paltrow equivocada en todo?”, un título que utiliza el nombre de esta actriz por ser ella una habitual en la recomendación de panaceas… Se tarta de un trabajo en el que el profesor universitario Timothy Caulfield desmonta uno a uno todos los supuestos milagros, que hacen mejorar tu salud y tu físico mediante atajos que no suelen aportar ninguna otra cosa que frustración… No se trata de pormenorizar esta publicación, pero más o menos se basa en el reclamo de personajes populares, previo pago o no, para que prescriban productos adelgazantes, dietas que depuran, batidos que mejoran tu organismo, cremas que te quitan años… Y nada es verdad, se basan en mensajes que calan fácilmente en el insconsciente individual y crean corrientes sociales que sirven esencialmente para que el mercado de la estética siga aumentando de forma astronómica sus beneficios… 

Una especie de fraude global en el que todos somos responsables y víctimas… 

Leyendo el reportaje, y asumiendo en cierto modo la responsabilidad que tenemos los personajes públicos, mi primera reflexión es que esta enorme industria se basa en lo sencillo que es el autoengaño… Somos lo que somos, por genética y por edad. El libro de Caulfield no desvela nada más que cosas que ya sabemos, pero que no nos gusta saber. La gran parte de lo que somos físicamente, los defectos y las virtudes, nos lo aportaron nuestros padres y no hay mucho más que hacer, salvo cuidarse comiendo bien, haciendo ejercicio y, sobre todo, aceptando lo que somos. 

No se trata de abandonarse, se trata de entender que las cremas, los zumos y las pastillas no nos van a convertir en quienes no somos. Eso es simplemente imposible… 

Hay estadísticas que contrastan, por ejemplo, que las personas que leen revistas en las que aparecen celebrities acuden en mucha mayor proporción a los cirujanos plásticos que las que no leen estas publicaciones… El ejemplo que utiliza Caufield es definitivo. Sería absurdo utilizar a un pivot de la NBA como reclamo para motivar a la gente a ser más altos… Con ese ejemplo se entiende bien lo absurdos que somos queriendo ser quienes no somos haciendo dietas milagrosas… Éstas se definen con la primera frase de este editorial. Es así de demoledora, aunque nos cueste asumirla: 

No sirven de nada. 

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2 Comentarios

  1. CECI 25 junio, 2015 at 10:42 am

    totalmente de acuerdo contigo. Y sólo has comentado los “efectos físicos” de las dietas, o cremas o batidos…etc… pero y los emocionales? nos pasamos casi toda nuestra vida sufriendo por nuestro fisico, o yo por lo menos, no hay un día que no piense en ello, ya sea a la hora de pedir algo en un bar, o de preparar la cena, hacer la compra, salir a hacer deporte, comprarme ropa….todo está relacionado con eso! y sí me gusto mucho,me cuido, hago deporte…pero si, también me gustaría estar más delgada….mi talla es la 42 y alguna vez he tenido la 44….depresión? pues no! hay que quererse como uno es!

  2. guillermo grandal alonso 22 junio, 2015 at 6:51 pm

    lo mejor nuria es la dieta mediterránea, para no engordar
    un beso chiquilla

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