Domingo, 20 de Agosto del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

LA FAMA

admin 13 marzo, 2013 JUAN DEL VAL, OPINIÓN 9 comentarios
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LA_FAMA_01Ya sé que no tiene nada que ver, pero mirando la chimenea del vaticano me ha dado por pensar en la fama.
En estos momentos desconocemos por completo el rostro del señor que dentro de unas horas será uno de los hombres más famosos del mundo. Si hoy caminara por la calle más céntrica de cualquier ciudad nadie repararía en él, salvo quizás por los hábitos, y sin embargo minutos después de que de esa chimenea salga el humo blanco pocos habitantes de la tierra no sabrán quién es ese hombre. Decenas de miles de personas le venerarán y le rendirán homenajes, peregrinarán cientos de kilómetros para verle y escucharle, le rezarán, le adorarán a partir de mañana. Sin embargo hoy, a estas horas en las que escribo estas líneas, su presencia no provocaría apenas emoción ni siquiera a los más fieles de la religión católica. Sí, ya sé que hay mucho más, que el Papa no es simplemente un hombre famoso, faltaría más, pero el plano de esa chimenea me sirve de excusa para esta pequeña reflexión sobre las diferencia entre lo que somos y lo que los demás ven que somos.

La fama no es más que un espejo, el reflejo de lo que los otros quieren o no quieren ver: hoy ni siquiera repararía en ti, pero a partir de mañana peregrinaré para escucharte. Le pasa a El Papa y le pasa al cantante que gana un concurso musical en televisión, perdón por lo irreverente de la comparación.

Al margen de lo del nuevo Papa, que es –será- un señor muy importante, la fama es para muchas personas un valor absoluto, no una consecuencia. Conozco a mucha gente famosa, vivo con una, y soy amigo de personas que lo son o lo han sido mucho. Algunas a las que salir a la calle les provocaba cierto miedo porque ante la pasión de sus seguidores podría correr peligro su propia integridad física. Futbolistas que ya han dejado de jugar, presentadores que han dejado de presentar o actores a los que ya no llaman pasean por la calle sin que nadie, salvo algún nostálgico, vuelva la vista a su paso. Muchos están encantados, otros no tanto.

Es muy frecuente que a personas famosas se les acerque la gente para pedirles un autógrafo, hacerse una foto con ellas y después no sepan ni su nombre. Da igual, ellos no admiran el trabajo de esa persona, ellos admiran su fama. “¿Tú eres famoso, no?” es la pregunta previa a querer hacerse una foto con el sujeto en cuestión, pedirle un autógrafo y ponerse nervioso de la emoción.
La fama es muchas veces la verdadera meta de un montón de personas, últimamente éste extremo me parece muy preocupante especialmente en la gente más joven. Como excusa dicen que quieren ser presentadores, o actrices o actores, o cantantes o deportistas, pero no es verdad, no hay ninguna motivación salvo la de querer ser famosos. Muchas veces no existe una vocación real por ninguno de esos trabajos. La fama no es la consecuencia de la buena práctica de ellos, sino el objetivo real, el valor absoluto de todas las cosas. Se admira la fama, no la virtud por la que se consigue. Hay actores tan feos a los que las chicas ven atractivos; he visto a toreros de mediocre físico huir de las mujeres por el garaje de los hoteles, y el extremo de presenciar una vez cómo una joven intentaba acostarse con un tipo, cuyo único atractivo era ser hermano de uno que salía en la tele. Cosas de la fama.

Son sólo ejemplos, pero sí me parece preocupante la pérdida de referentes para los más jóvenes. La excelencia y la relevancia social que siempre han tenido los médicos, los maestros, los arquitectos, los investigadores… se está sustituyendo peligrosamente por gentes cuyo mérito principal es salir en la tele, siendo menos importante el por qué.
Hay que ver lo que da para reflexionar el simple plano de una chimenea por la que hoy o mañana saldrá humo blanco.

JUAN DEL VAL

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9 Comentarios

  1. Taqui 18 marzo, 2013 at 8:24 pm

    El problema, y es muy gordo bajo mi opinión, es que los médicos, arquitectos, periodistas, profesores, etc., se están quedando sin trabajo, sin medios y las están pasando canutas. Y nadie quiere mirarse en un espejo de gente que sufre, no tiene trabajo, lo pasa mal.

    Si se vende que la gente famosa es la que consigue todo y tiene éxito en lo que se propone, seamos realistas, ¿en qués espejo no queremos fijar?

    Aunque también digo que no todo vale.

    Un besazo

    http://www.momentazostaqui.com

  2. Eva 16 marzo, 2013 at 4:53 pm

    Lo curioso es que todo eso lo digas tu justamente.

  3. diana 13 marzo, 2013 at 8:00 pm

    Buena e interesante reflexión! Gracias!

  4. Carmen @txingu 13 marzo, 2013 at 6:23 pm

    Mas razon que un santo….triste pero real como la vida misma…y yo me pregunto pq sera que toda esa gente que solo persigue la fama, el dinero y entrar vip en una discateca llena en su mayoria de BORREGOS y NINIS son precisamente eso, BORREGOS Y NINIS???? Es muy muy triste que en este pais se llame princesa del pueblo a alguien que en su dia se tiro a un torero y tuvo una hija con el. Y la llaman madre coraje….manda cojones…Para mi una madre coraje es aquella que se levanta a las 7 de la mañana y curra como una burra para poder sacar a sus hijos adelante y hacer malabares para llegar a fin de mes con un sueldo ridiculo, no una tia que airea su vida a la menor, cobrando una pasta por la exclusiva.
    La fama es muy golosa pero en este MARAVILLOSO pais, que lo es,abunda el todo por el todo…que pena!!!!
    Un post genial Juan, como siempre….por cierto las 19:25h y estoy currando y no tengo ni idea….HABEMUS PAPA??? jajajaj Besos desde Salamanca ;)

  5. P. 13 marzo, 2013 at 5:04 pm

    ¿Qué esperar una sociedad en la que personas como Belén Esteban, cualquier tronista o concursante de Gran Hermano son referentes nacionales? ¿Qué esperar de una televisión que transmite el mínimo esfuerzo como valor deseable?

  6. Marina Salvat 13 marzo, 2013 at 9:47 am

    Muy bueno, Juan.
    COmo dices muchos jóvenes es lo que persiguen y para muestra un botón. Solo tenemos que poner Telecinco para ver programas que lo que se consigue es supuestamente el amor, pero a lo que de verdad aspiran es el llegar a una discoteca y que se le tiren a los pies.
    Vivimos en un país en lo que todo es fachada, es como tu dices mucho más importante ser conocido publicamente que dedicarte a tu carrera profesional y destacar como tal, mucho más fácil tirarse a una fulana o sentarse en un trono, pero en fin…. Al final la fama te llevará a tirarte de un trampolín jajajaja
    Me encanta leeros, sois grandes y muy buenos! Sois sencillos y especiales y eso os hace grande pareja! un besazo

  7. María José 13 marzo, 2013 at 9:32 am

    Totalmente de acuerdo. Me encanta como escribís los dos. Da gusto leeros!!!

  8. noelia 13 marzo, 2013 at 9:32 am

    Que razón tiene tu post Juan del Val! Mencanta leerte y leeros siempre!

  9. Xisca 13 marzo, 2013 at 9:28 am

    Cómo cada día…mi enhorabuena!!!. Es la responsabilidad que tenemos los padres en la educación de nuestros hijos que es mucha y la influencia de los medios de comunicación actuales en la sociedad que espero y deseo que cada vez sea menor a no ser que se haga un “resetear sistema”.
    Que Dios reparta suerte.
    Saludos.

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