Martes, 12 de Diciembre del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

LOCURAS

admin 16 abril, 2013 JUAN DEL VAL, OPINIÓN 16 comentarios
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Perdonadme la vanidad, aunque tampoco sea para tanto, pero quería compartir con vosotros que este fin de semana he debutado por fin en un triatlón. Sabéis los más habituales de “Los Tacones de Olivia” que hace pocos meses me propuse acabar un Ironman y estoy entrenando para ello.

En este blog hay una pestaña específica donde publico mis entrenamientos para aquellos a los que les gusté el deporte, sin necesidad de que a los que no les interese tengan que leer sobre este tema tan específico. Sin embargo, hoy sí me apetece compartir con vosotros mi debut del pasado sábado en Sevilla en este deporte que mezcla natación, ciclismo y carrera a pie.

La buena noticia para mí es que logré terminar un medio Ironman: 1900 metros nadando, 90 kilómetros en bicicleta y media maratón, que son 21 kilómetros. Y aquí estoy, entero.
Qué bien me lo pasé! Parece increíble que alguien pueda decir eso después de más de cinco horas y media haciendo deporte con temperaturas en algún momento superiores a los 30 grados, pero es la verdad. Me lo pasé en grande. Insisto que no quiero aburrir a nadie con tiempos, ni distancias, ni marcas… Sólo quiero compartir aquí las sensaciones, los sentimientos y la emoción que viví en este debut en el triatlón. Cuando en el mes de diciembre me propuse terminar un Ironman en tan sólo seis meses, sin haber montado nunca en bicicleta y sin ser capaz de nadar dos largos seguidos en una piscina, casi todo el mundo que no me conoce bien pensó que ese reto era una locura.
La verdad es que he tenido suerte con las compañías. Me explico: Tuve mucha suerte en conocer a Oliver de la Fuente, que decidió entrenarme y confió (aún no sé por qué y creo que él tampoco) en que podía lograrlo. Está claro que el mérito es del que nada, monta en bici y corre, es decir yo, pero también tengo muy claro que sin él hubiera sido imposible haber llegado hasta aquí. Queda mucho camino para conseguir el reto del Ironman, mucho sufrimiento entrenando y más de dos meses, pero es indiscutible que ahora, después de haber acabado el sábado estoy un poco más cerca.

locuras2Llegué el viernes a Sevilla a las tres de la tarde donde me esperaban con un arroz Oliver, Poli, Ricardo, Rubén y Rafa, todos alumnos de Oliver y de los que ya he hablado aquí alguna vez. Faltaban Miguel y Héctor que llegaron más tarde a Sevilla. Lo dicho, he tenido mucha suerte con las compañías, porque todos ellos, que han vivido juntos mil batallas en el triatlón desde hace años, me han acogido en su grupo como a uno más solucionándome dudas y dándome ánimos. A ratos me ha emocionado su generosidad. Es posible que el deporte tan extremo, cuando el cuerpo se lleva tanto al límite, acabe moldeando a las personas y las haga mejores. Es posible, porque no puede ser casualidad que cada uno de ellos transmita tanto compañerismo. Buena gente de verdad, suerte habérmelos encontrado en el camino y, en sólo unas pocas semanas, ya les considero mis amigos.

Mis dudas sobre la carrera no eran muchas, eran todas. Después de colocar la bici y el material fuimos todos en la furgoneta a ver el recorrido de los 90 kilómetros en bicicleta. Las risas y el buen humor del principio fueron transformándome en preocupación al ver aquellas cuestas interminables y empinadísimas que teníamos que subir al día siguiente. Me empecé a asustar, no tanto por verlas sino por los comentarios que todos hacían sobre la dureza de la prueba. Hubo un momento en el que Oli me dio un golpe cariñoso en la pierna, casi de compasión, después de ver una enorme cuesta y me dijo: “¡Hay que ver en qué ‘embolao’ te he metido!” Daba igual, porque a mí, de verdad de verdad, lo que me preocupaba era otra cosa.

la cara de Oliver después de ver la dureza del recorrido.

locuras3Confieso que no lo verbalicé demasiado pero yo a lo único que le tenía miedo de verdad era a la prueba de natación. Nadábamos en el Guadalquivir, que estaba a escasos metros del hotel en el que nos hospedábamos y no fui capaz de mirar al río más de cinco segundos seguidos. Ese era mi miedo. La dureza de la prueba de ciclismo o el calor que pasaríamos en la media maratón, eran algo muy secundario en mis preocupaciones. A mí lo único que me obsesionaba era salir del agua después de nadar casi 2 kilómetros en el río Guadalquivir.

locuras5Todo preparado la noche anterior.

Y llegó el sábado, llegó el día del debut, llegó el momento en el que tenía que enfrentarme con mi miedo atroz al agua. Con el neopreno puesto los nervios me impedían respirar con comodidad. Los ánimos de mis compañeros tranquilizándome eran de agradecer, pero yo estaba ‘cagao’. El juez dio la salida y a nadar. Los primeros metros se me hicieron eternos, era agobiante recibir golpes y chapotear junto a decenas de personas en apenas unos metros. En esos primeros metros pensé en abandonar porque cuando veía a casi un kilómetro la referencia de la bolla a la que tenía que llegar para luego volver pensé que yo hasta allí era incapaz de llegar. Tal cual. Sin embargo, decidí aguantar en el agua e intentar ir poco a poco. Eso hice y logré tranquilizarme. Nadé sin pensar que estaba nadando, simplemente me concentré y nadé de la manera que sé, economizando esfuerzo y con el único objetivo de llegar. Después de la mitad de la prueba comencé a desprenderme del miedo y a coger confianza. Estaba seguro que si había completado la mitad de la prueba iba a acabar la otra mitad. Así qué aceleré un poco el ritmo y llegué incluso a adelantar a algunos participantes. Antes de darme cuenta estaba a pocos metros de salir del agua. Lo hice en 42 minutos, que es un tiempo muy discreto para cualquier triatleta, pero para mí era mucho más importante haber vencido al miedo, a cuarenta y dos años sin saber nadar. La recompensa a haber entrenado lo suficiente como para pasar de ser incapaz de nadar 50 metros en una piscina hace tres meses a nadar 2.000 en un río.

A las diez y media de la mañana comenzó la aventura en el Guadalquivir.

locuras8En todo esto pensaba mientras me quitaba el neopreno para coger la bici. Ya había completado una parte del sueño, la otra era acabar la prueba entera. Y sí, el sector de bici fue durísimo, tal y como ya sabíamos desde el día anterior. Lo completé guardándome fuerzas para la carrera en 3h10′. Cuando me bajé de la bici ya sólo faltaba la carrera a pie, la que más domino, así que me puse las zapatillas de correr y me dediqué a llevar a buen ritmo mi cuerpo hasta la meta. Lo peor fue el calor, alguien me dijo que sobre las tres de la tarde, la hora en la que estábamos corriendo, hacia en Sevilla 36 grados. Ni eso me importó. Acabé la media maratón en 1h46′ y entré a meta feliz y orgulloso de mi esfuerzo.

Desde que me propuse acabar el Ironman, casi todos mis amigos me preguntan por la motivación que me lleva a hacer esta “locura”. Nunca les sé contestar con precisión porque no puede explicarse de manera razonable la felicidad que te produce ir superando límites. He desistido de buscar esa explicación, pero sí diré que el deporte me ha hecho conocerme mejor. Valorar el esfuerzo, el trabajo, la superación. Querer llegar por el mero hecho de llegar sin más recompensa que la de llegar. Me gusta el deporte, sé que me hace sentir bien y me hace ser mejor…

locuras10 Me gustaría acabar este post de otra manera, pero justo mientras termino de escribirlo estoy viendo la noticia de las explosiones en la línea de meta en el maratón de Boston. No sé en este momento el alcance de lo ocurrido, creo que hay muertos y heridos. Los asesinos, quienes sean, han elegido el deporte para atentar por no sé qué causa. He corrido muchos maratones, son una fiesta de tolerancia, unión de culturas y amor a la vida. Siento rabia y espero que la lista de víctimas no sea demasiado grande. Lástima terminar así, pero hay gente que ama la vida y gente que la destruye. Locuras maravillosas como la del deporte y esa otra locura que sólo se alimenta de odio.

Celebrándolo después de la prueba por las calles de Sevilla.

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Vuelta a casa en furgoneta…un poco apretados.

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Acerca del autor

16 Comentarios

  1. conchig9 22 abril, 2013 at 1:24 pm

    No lo había leído hasta ahora. Felicitarte es lo primero, y luego decir a Nuria que esté tranquila por lo de la decisión que tenéis que tomar en estos dias, lleva un buen compañero de viaje. Es verdad, el deporte da muchas lecciones de vida.

  2. Alegría 20 abril, 2013 at 11:27 am

    Perdón por los fallos: escribo desde el móvil y siempre reviso después de darle a enviar. Inútil! ;)

  3. Alegría 20 abril, 2013 at 11:26 am

    Todas las sensaciones que transmites, me recuerdan bastante a las reflejadas por Haruki Murakami en su libro, “De qué hablo cuando hablo de correr”. Me gustan mucho tus entradas; las de Nuria también. Me gusta la manera en la que abordas temas espinisos, y expresas tu opinión, que hasta ahora me parece auténtica, sin ofender a quien no esté de acuerdo con ella. Un daludo.

  4. Bego 18 abril, 2013 at 9:14 pm

    Felicidades!!!!
    Suelgo hacer triatlones y me he visto reflejada en muchas de las cosas que comentabas.
    El podet terminar la triatlon es la recompensa dectantos horas de entrenamiento.
    Tienes que venir a hacer la de mi pueblo, Zarautz, son 2900 mts nadando, 81 kms en bici y 30 km corriendo. Participan 700 personas y esta edicion ha batido records ya que las inscripciones se han agotado en 15′. Vente para Gipuzkoa y disfruta de nuestra triatlon.
    Sigue dandole duro a los entrenos y goza de las carreras.

  5. Goizalde 18 abril, 2013 at 8:20 pm

    Felicidades!!! Has compartido con nosotras la ilusión y la dedicación que tienes y consigues de tal amanera que el dia del medio Ironman estuve mas pendiente de twitter de lo normal para ver que tal te iba.

    Eres una maquina de superación y constancia. Muchas felicidades

  6. Núria González 18 abril, 2013 at 7:13 am

    Muchísimas felicidades Juan!!!!! Gracias por escribir!!!!!

  7. Maria Alvano 17 abril, 2013 at 9:04 pm

    Me gusta leer tus reflexiones sobre el deporte!!!
    Te dejo un enlace por si algún día te apetece leerlo. Mi hermano mayor Darío es triatleta desde hace bastante tiempo, y ya ha hecho un ironman… hasta ahí todo normal, lo que le hace realmente “el mejor” es que Darío es diabético!!! sólo hay 10 personas en el mundo insulino dependiente que han terminado un ironman. QUERER ES PODER!!! ánimo Juan, a por él!!!
    http://www.vavel.com/es/masdeportes/206692-dario-alvano-el-optimismo-y-el-deporte-como-filosofia-de-vida.html

  8. Carmen@txingu 17 abril, 2013 at 4:36 pm

    Uffff Juan solo con leerte. ME CANSO!!!! Te admiro, admiro tu teson y tu fuerza de voluntad. Ya te puse en un tweet que quedaras como quedaras para mi ya eras un CAMPEON!!! Además asi con mayúsculas. BRAVO POR TI!!! Que orgullo para Nuria y tus hijos tenerte a su lado, seguro. Besos desde Salamanca!!!!

  9. GLENTXU 17 abril, 2013 at 2:59 pm

    Me alegra mucho que después de lo duro que entrenas hayas superado esta prueba y te hayas convencido de que sabes nadar, jajaja. La satisfacción que se siente después de hacer deporte es la del trabajo bien hecho, un relax inexplicable después de un gran esfuerzo. Mi admiración hacia todos los que practicáis este deporte, por vuestra capacidad de superación, esfuerzo, trabajo… Sois unos cracks! Felicidades!!

  10. Marta 16 abril, 2013 at 5:37 pm

    Felicidadesss!! Me has dejado sin palabras!!! ánimo en la próxima!! ;)
    un beso!

  11. inma 16 abril, 2013 at 4:08 pm

    Enhorabuena Juan!!! esto anima mucho!!

  12. ruth 16 abril, 2013 at 2:39 pm

    Enhorabuena! Sin mas, me parece im-presionante! Xxx

  13. Mariajesus 16 abril, 2013 at 2:20 pm

    Enhorabuena !!!!!! You are the champion!!!! decirte q te admiro por esa superación personal. Tú si que vales!!!!

  14. YOLANDA 16 abril, 2013 at 2:07 pm

    Enhorabuena.. me alegro mucho que hayas superado otro limite más, y aún me alegro más de que lo compartas con nosotros. Un saludo.

  15. lucia 16 abril, 2013 at 1:51 pm

    Tu carita de reventadito lo dice todo. Eso demuestra que es un gran esfuerzo físico y mental y que no todo el mundo es capaz de hacerlo y, ni mucho menos, de terminarlo. Tú lo has completado, con tus más y tus menos, pero sobre todo sobre todo con tu tesón. ENHORABUENA CAMPEÓN, poque para mi, eres un CAMPEÓN

  16. MariaL 16 abril, 2013 at 1:26 pm

    Enhorabuena, disfruto escuchando tus experiencias, gracias por compartirlas, son muy interesantes para mí. Cuando algo se me hace muy cuesta arriba me acuerdo de muchas cosas para intentar superarlo, una de ellas son las historias de a entrenar.

    Felicidades, suerte en el próximo. Un saludo.

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