Domingo, 20 de Agosto del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

PROSTITUCIÓN, LOS CULPABLES SIEMPRE SON OTROS

admin 23 septiembre, 2013 JUAN DEL VAL, OPINIÓN 4 comentarios
PROSTITUCION

Hoy es el “Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños”, así se llama el día de hoy. Llevo leyendo y escuchando toda la mañana opiniones al respecto y estadísticas que reflejan este drama de esclavitud y trata de seres humanos. En España se calcula que unas 40.000 mujeres ejercen la prostitución, de las que más del 90 por ciento lo hacen bajo abusos y amenazas contra ellas o sus familias. Ocho de esas diez mujeres son inmigrantes.
España es uno de los países de nuestro entorno en los que más explotación de mujeres existe por la sencilla razón de que es el país en el que más demanda de prostitución hay de toda Europa. Sí, aquí. En tu ciudad, en tu barrio, en el portal donde vives o trabajas puede haber un piso donde hay mujeres esclavas. Y es posible también que esta esclavitud esté anunciada en el periódico que has comprado esta mañana.
El problema de la explotación de mujeres no es exclusivo de España, pero nosotros debemos mirarlo muy de cerca y no perdernos en estadísticas que no tienen ni caras, ni nombres. Empecemos a mirarnos al espejo para ver con valentía lo que no queremos ver. Si eres hombre, contéstame: ¿has ido alguna vez de putas? Si eres mujer, pregúntale a tu marido o a tu novio o a tu hermano. Te dirán que no, que ellos no. Aquí nadie es cómplice de este abuso, pero los burdeles están llenos y los fines de semana hay atascos en los barrios de todas las ciudades donde hay prostitutas en la calle dispuestas a hacer de todo por 20 euros.
Creo que es la Policía la que debe perseguir a las mafias que explotan a mujeres y además lo hace con éxito. Pero la Policía podrá detener a unos cuantos y liberar a unas pocas mujeres, pero vendrán más y más porque hay clientes dispuestos a disfrutar con mujeres humilladas.
Tenemos un problema de educación y una relación muy insana con el sexo que viene de una represión de décadas y que no terminamos de solucionar. Sí, ya sé que no se puede generalizar, pero en muchos casos no sabemos ni siquiera utilizar con precisión la palabra “puta”. Se lo llamamos con desprecio a las mujeres promiscuas, por ejemplo. Ya sé que es sólo una forma de hablar, un chiste a veces. Pero no tiene gracia y más cuando son las mujeres las que desprecian a otras por vivir el sexo sin demasiada contención.
Insisto que ya sé quiénes son los grandes culpables de la explotación, son esas mafias de indeseables, pero de esos ya se encarga la policía y ojalá los jueces los encierren todos los años posibles.
Sin embargo, hay cómplices: los clientes también tienen responsabilidad y mucha. Y estaría bien reflexionar sobre esa hipocresía sin límites donde ninguno de nosotros tiene responsabilidad en ese crimen. Nos espanta ver cómo africanas, orientales o mujeres del este son explotadas. Nos parecen –porque lo son- unos delincuentes desalmados los proxenetas que venden a mujeres, pero no nos hacemos preguntas sobre quienes son los señores que las compran por un rato. Es normal porque esos nunca somos nosotros. Ni yo, ni tu novio, ni tu hermano, ni tu marido. Nosotros no.
JUAN DEL VAL

PROTITUCION2

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4 Comentarios

  1. Claudia 29 septiembre, 2013 at 6:32 pm

    Para empezar estoy a favor de la prostitucion ejercida desde la libertad, que mujeres u hombres por muy desagradable que sea el trabajo lo prefieran a otros por razones economicas o lo que les venga en gana.

    Dicho esto voy a comenzar contigo Juan, con una analogia que desde luego tu no aceptaras porque no te conviene pero que refleja una hipocresia total y absoluta.

    Condenas al cliente y mencionas la Hipocresia (casualidad ?…), entre otros responsables desde luego, de usar a un Ser exclavizado para llevar placer a su vida, sin consideracion alguna a que ese placer este fundamentado en el Gran Dolor que provoca al Ser que proporciona ese disfrute.
    Te suena de algo? Lo haces tu cada vez que vas a los toros, y esta fuera de lugar la comparacion despectiva Animal-Persona, el derecho a no ser maltratado no entiende de linea evolutiva.

    Ahora, despues de la aclaraciones pertinentes, es un tema con tantos matices…No creo que debamos meternos en analisis de posibles causas que muevan a los clientes, ni a los traficantes, etc cada cual tiene sus miserias y el hecho de que trasciendan es que no hay la suficiente contundencia en su detencion, ni mas ni menos.

    Seria ideal un mundo sin necesidad de dañar a otros, pero eso es una Utopia, TODOS podemos perder el norte, el sur o lo que sea, la vida es muy compleja y por muy buena voluntad que le pongamos podemos hacer una tonteria.Por eso creo de forma absoluta en la necesidad de la limitacion por la “Fuerza” multas, condenas, etc. Si nos emborrachamos va a frenarnos mas una gran multa incluso la carcel que el matar a alguien o a nosotros mismos por muy duro que parezca.

    No hay ningun merito ni dignidad en la flexiblidad policial ni judicial en este caso. Seamos absolutamente intolerantes con estos maltratadores, cada uno desde sus posibilidades.

  2. Cesca 26 septiembre, 2013 at 7:42 am

    No podría estar mejor expresado, Núria. Valiente y contundente.
    Por desgracia, los ayuntamientos hacen mucha demagogia y cumplen muy poco. Al menos en Madrid y Valencia, que son los casos que yo conozco.
    Te sigo leyendo.
    http://vintageterapia.blogspot.com.es/

  3. Almudena Palma Cordoba 23 septiembre, 2013 at 4:33 pm

    Me encanta como escribes!! Para cuando tu libro en solitario??? Y ole por este post, toda la razon.

  4. sarificacion 23 septiembre, 2013 at 1:23 pm

    Hace años una amiga mía se encontró a una chica pidiendo ayuda corriendo por la autovía, era rumana su mejor amiga le había ofrecido trabajo en el campo, cuando llegó la llevaron a una casa donde la tenían drogada, ella creía que a través de la comida y la obligaban a prostituirse, consiguió escapar y coger su pasaporte. A la guardia civil les contó que cuando le decía a algún cliente que estaba allí secuestrada éstos llamaban a los captores para que le pegaran.
    Desgraciadamente no fue capaz de dar con la casa en la que estaba, si sabía la zona uno de los barrios mas pijos de málaga, ella sólo quería volver a casa entre mi amiga y los guardias civiles le pagaron el pasaje de vuelta a rumania.

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