Lunes, 01 de Mayo del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

NO TENGO NADA QUE PONERME…

admin 21 octubre, 2013 NURIA ROCA, OPINIÓN 5 comentarios

A unas nos pasa más que a otras, pero nos pasa a todas. Nunca nos parece que tenemos suficiente ropa en el armario. Y en el caso de tenerla, no tendremos la adecuada para nuestra próxima cita: “No tengo nada que ponerme”. Todas las mujeres, sin excepción, hemos pronunciado esa frase. Posiblemente la hemos dicho más veces que “te quiero”. Es normal porque hablando de ropa siempre queremos más hasta no tener límite. Así somos porque nos gusta ser así.

Seamos sinceras, si miramos nuestro armario con detenimiento siempre tenemos mucho que ponernos, en eso llevan razón ellos cuando nos reprochan que salgamos a comprar algo nuevo cuando ya no sabemos ni donde poner tanto trapo. ¿Por qué lo hacemos? Yo no sé la causa, inseguridad quizás. O la necesidad de sorprendernos con algo nuevo para sentirnos guapas… No lo sé, quizá sea simplemente porque nos gusta. Nos encanta sentir esa emoción al enamorarnos de los zapatos que hemos visto en el escaparate o de ese vestido que ha de ser nuestro a toda costa. No hay que buscar razón alguna, se explica con la maravillosa sensación que sentimos en el momento de estrenar.

Puede que nos haga tanta ilusión estrenar que repetimos hasta hartarnos de aquello que nos acabamos de comprar. ¿No os pasa? A mí sí. De repente encuentro un conjunto que me gusta y me lo pongo cuatro o cinco días seguidos si no es la misma la gente a la que tengo que ver. Una vez leí que Cámeron Díaz se ponía durante cinco días seguidos el look que le gustaba y luego la regalaba. Yo, que soy más morena, hago lo mismo, pero en vez de regalarla lo guardo aunque tarde una eternidad en volvérmelo a poner.

NOSEQUEPONERME2_SLIDERS

Es posible que la crisis nos haya puesto a la fuerza en nuestro sitio. Que la falta de fondos en la tarjeta haga que se imponga el sentido común. Que el recorte de nuestra nómina alargue nuestra imaginación para reinventar el armario con aquello que habremos de reestrenar. No queda más remedio.
En el fondo, nunca nos ha gustado presumir de ostentosas. Más bien al contrario cuando alguien nos dice lo bonito que es ese vestido o esos zapatos que llevamos nos justificamos inmediatamente diciendo que es de esa tienda tan barata o que estaba superrebajado. A lo mejor, con esa supuesta humildad lo que queremos decirle a nuestra “amiga” es que compramos mejor que ella.
Puede que la situación económica nos obligue a no volver a pronunciar ese “No tengo nada que ponerme”. Yo espero que no. Como mucho a tener un poco más de sentido común a la hora de comprar, pero la frivolidad es a veces una cosa demasiado seria como para no utilizarla de vez en cuando. “No tengo nada que ponerme” es casi una seña de identidad femenina y perder un poco la cabeza por la moda es también enriquecedor.
Os prometo que estoy deseando terminar este post porque mañana tengo una cita importante y tengo que pensar qué me pongo. Antes de empezar a escribir he mirado en el armario y ¿sabéis qué?… No tengo nada que ponerme.

Compartir

Acerca del autor

5 Comentarios

  1. aurora 21 octubre, 2013 at 6:40 pm

    yo lo digo mucho,,,pero es que es verdad!!!no tengo nada que ponerme en alguna ocasion especial!!!aaaaaaaaaaahh

  2. Mamiteayudo 21 octubre, 2013 at 2:28 pm

    Cuando me pasaba eso de joven siempre nos prestábamos entre amigas y hermanas, ahora me he hecho adicta de la compra venta de segunda mano pero en un entorno conocido, que al final casi viene a ser lo mismo que intercambiar la ropa con las amigas: http://elmercadillodelaspulgas.blogspot.com.es/

  3. Maite 21 octubre, 2013 at 10:06 am

    Pues si, y más de una, de dos y tres, más de las que una quisiera. ¿Por qué será que diría la Bombi? :)

  4. Begoña 21 octubre, 2013 at 8:31 am

    Muy real. Yo llevo una temporada reestrenando mi armario. Aunque compro cosillas, ya no es como antes. Y sabéis qué? Que me siento orgullosa de reinventar mi armario y de conseguir nuevos conjuntos por muy poco.
    Lo fácil es estrenar cada mes….

  5. Isabel Ruiz 21 octubre, 2013 at 8:24 am

    Lo curioso de mi caso es que, quien más dice esa frase en mi casa es mi marido!!! Jajaja

Deja tu comentario