Sábado, 24 de Junio del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

SHAKESPEARE EN ESTADO IMPURO

Nuria Roca Granell 5 enero, 2014 LIFESTYLE No hay comentarios

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Hay cosas que hay que contar. Que se deberían saber. Que se hace justicia dándoles publicidad…
Hace unos días asistí atónito a un espectáculo teatral antológico en La Pensión de las Pulgas de Madrid. Se trata de MBIG (Mc Beth International Group) una versión revisada de Macbeth, ambientada en los años 50. Una de las más sorprendentes que he visto nunca, de esas que te reconcilian con la actividad cultural de verdad. Un espectáculo valiente, al límite de muchas cosas, arriesgado… Arte de verdad, en definitiva. Muy lejos de esas representaciones pseudointelectuales que últimamente habitaban en Madrid con más pose que fondo que servían para llenar el ego del artista, casi siempre muy superior a su talento.
Esto es otra cosa, este Macbeth es diferente a todo. Shakespeare en estado impuro, afortunadamente. La historia, más o menos, es así: el texto es el mismo, en lo que a época se refiere, pero la acción se desarrolla a finales de los 50. Aquella ambición shakesperiana plasmada en el mundo empresarial con un look MadMen, delicioso y sofisticado. Sólo un personaje, el de una especie de Secretaria de Dirección de la empresa, sirve de nexo entre esos dos mundos, que acaban siendo el mismo. Ese nexo es sencillamente una genialidad del autor de esta adaptación, José Martret.
En Martret hay que detenerse un instante. Hace un par de años creo junto a Alberto Puraenvidia “La casa de la Portera”, un piso bajo en el centro de Madrid, cerca de Cascorro, en el que se han representado y se siguen representado funciones teatrales a escasos centímetros del público. Es un teatro que se toca, que se siente, una experiencia para el espectador que acaba formando parte de la escena. Los actores te miran a los ojos, casi te rozan, te esquivan dependiendo de la escena… Se crea un clima turbador, que remueve, intenso, eléctrico a veces, liberador otras. Después del “éxito” obtenido en La Casa de la Portera, Martret y Puraenvidia, han abierto con idéntico concepto “La Pensión de las Pulgas”, en la calle Huertas. Me explico brevemente en eso del “éxito”, pues puede parecer que ha ido muy bien el negocio y han ampliado el chiringuito. No es así, teniendo en cuenta que no caben más de 35 personas y la entrada son 20 euros. Esto es amor al arte, inquietud y deseo de expresar talento. Amor a la cultura, a la creación, a contar historias, a hacerlas llegar a todo el mundo. Enhorabuena a José Martret y a Alberto Puraenvidia porque están haciendo algo verdaderamente grande.
Sigo con este Macbeth, años 50. Al principio cuesta entrar en la función, estás descolocado viendo a tipos con traje y corbata en un despacho hablando de conquistar tierras con guerreros a caballo y usando espadas, pero a los diez minutos todo fluye con una descabellada naturalidad. La obra está dividida en cuatro actos, cada uno de ellos en un espacio diferente. Nunca decae, todo lo contrario. Se mantiene en todo lo alto tras un segundo acto extraordinario, un auténtico suceso teatral.
Los diez actores, todos, están espléndidos. Maribel Luis, Rocío Calvo, Manuel Castillo, Víctor Duplá, Pepe Ocio, Francisco Olmo, Dani Pérez Prada e Inma Cuevas, ésta última bordando al único personaje no escritor por Shakespeare. Macbeth es interpretado por Francisco Boira, que hace un trabajo honesto y de una entrega brutal. Capítulo aparte, una soberbia Lady Macbeth interpretada por Rocío Muñoz-Cobo. Capaz de hacer evolucionar su personaje suavemente, que va pasando desde la ambición, la sexualidad, la compasión a veces, la ira y el tormento hasta su trágico final. Muñoz-Cobo logra todo eso con una naturalidad que nace de las tripas. Hasta ahí sólo se puede llegar desde el verdadero talento. Ni un exceso, nunca forzada, ni la más mínima exageración. Esta Lady Macbeth (bellísima, vestida por Lorenzo Caprile) es un imán desde que aparece en escena. Ambicionas con ella, te apasionas con ella, follas con ella, sufres con ella y mueres con ella. Todo eso logra Rocío Muñoz-Cobo en este espectacular trabajo.
Dicho está, hay que ver MBIG (Mac Beth International Group) en La Pensión de Las Pulgas, calle Huertas 48. Si vives en Madrid es imperdonable que te la pierdas y si vives fuera haz un viaje para verla. Merece la pena. No es sólo teatro, es una experiencia inolvidable por 20 euros. Merecería costar cuatro veces más porque lo que vale no tiene precio.
Enhorabuena y gracias a todos los que hacéis posible este Shakespeare en estado impuro.

JUAN DEL VAL

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