Martes, 23 de Mayo del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

NO DEJAR DE SOÑAR

Nuria Roca Granell 22 julio, 2014 JUAN DEL VAL 8 comentarios

Hace poco más de un año escribía en este mismo blog mi experiencia en Austria el día que debuté en un Ironman. Ese día todo salió de maravilla, llegué a meta y la crucé con mis hijos pletórico físicamente y feliz por haberlo logrado…
IRONMAN DE AUSTRIA, LA CRÓNICA DE UN SUEÑO
Ahora me gustaría compartir todo lo que sucedió en este reto de intentar completar mi segundo Ironman en la localidad alemana de Roth.
Esta vez salió cruz porque cuando llevaba aproximadamente 130 kilómetros de bici tuve que abandonar por una deshidratación. Lo primero insistir en que a pesar del fracaso, pasados un par de días, creo que he aprendido mucho de esta experiencia.
Os cuento cómo sucedió todo. Un poco antes de empezar a nadar, quizás por los nervios cometí un error que creo que al final resultó fatal: apreté mucho las gafas de natación. Parece un detalle insignificante pero yo, que padezco de jaquecas, a mitad de la prueba empecé a sentir mucha presión en los ojos y comenzó una jaqueca que me revolvió el estómago. Completé los casi cuatro kilómetros de natación deseando liberarme de la presión de las gafas. Y así fue, una vez salí del agua el dolor de cabeza cesó, pero el estómago seguía bastante revuelto. Hacia muchísimo calor y desde que cogí la bici no toleraba bien ni la bebida ni los geles energéticos que se suelen tomar en esta prueba. Hasta el kilómetro 30 bebí muy poco y a partir de ahí prácticamente ni bebí ni comí nada, algo que a más de 30 grados con un sol justiciero iba a resultar fatal. A partir del kilómetro 110 comencé a encontrarme realmente mal. Me dolían mucho los brazos, la cabeza y me sentía sin nada de energía. Así hice 20 kilómetros más hasta que llegué a un puesto de asistencia. Me bajé de la bici y caí desplomado. Unos voluntarios me levantaron las piernas y me echaron agua por encima hasta que llegó un médico en una moto. Hizo un esfuerzo por hablarme en español mientras me tomaba la tensión. Desconozco qué tensión tendría pero nada más tomármela pronunció la siguiente frase: “Tú no bien. Finish.” Al instante, me pinchó en el brazo y me puso una vía para ponerme una botella de suero allí mismo mientras esperaba la ambulancia. Os confieso, que a pesar de la escena yo me sentí muy liberado por acabar el suplicio que había vivido esos últimos kilómetros en la bici. Después de que aquel médico amable pronunciase la palabra “finish” comenzó lo que yo considero otra nueva lección de vida que me ha dado este deporte…
En la ambulancia, camino del hospital que la organización tiene cerca de la meta, además del suero también me pusieron oxígeno. Y al llegar al hospital otra botella de suero más. Muy poco después ya estaba totalmente recuperado. Salí del hospital y me tomé dos cocacolas, un bocadillo, dos botellas de agua, sandía, un bollo de chocolate y un café solo. Me quedé físicamente como nuevo…
A este Ironman vinimos algunos amigos. Oliver, el entrenador al que ya conocéis, Ricardo que también estuvo en Austria, Leandro, Emilio, Juancho y mi compadre Raúl. Estos cuatro debutaban en Ironman. Vi entrar a Oliver (el primero como siempre) en meta y me uní a los familiares del resto para animarles como uno más… Vivir el Ironman desde fuera me emocionó muchísimo. Sinceramente estaba fastidiado por no haber podido acabar, sentía envidia de mis amigos que seguían en la prueba y de la felicidad que sentían. Ellos lo estaban logrando y yo había fracasado, pero esta prueba es tan maravillosa, tan loca, tan extrema, tan grande… precisamente porque hay muchos que no somos capaces de lograrlo. Todos sufrieron como toca sufrir, se superaron como sólo lo hacen los valientes y entraron en meta felices.
No me gusta el verbo abandonar. No lograr algo que te propones no es agradable, pero asumirlo también forma parte del juego… y de la vida. Eso es lo que me enseña el deporte, cuando gano y cuando pierdo. Esta vez ni Nuria ni los niños me pudieron acompañar a Alemania (algo que sabiendo lo que pasó después la verdad es que fue una suerte). Cuando llamé a casa para contarles a Nuria y a los niños lo que había pasado me animaron tanto como en el anterior en el que fui capaz de cruzar la meta. El mismo ánimo que he recibido en Tuiter de decenas de desconocidos animándome, de un montón de amigos que me han mostrado todo el cariño que me hace sentirme muy querido por la gente que me conoce. Comprobar eso también es un premio.
Y gracias inmensas a Aquaservice que decidió apoyarme en este reto y que han sido ejemplares durante todo el entrenamiento y todavía mejores después de mi abandono. Sé que es una marca y que puede sonar a que este comentario lo hago como publicidad, pero os aseguro que lo digo porque lo siento. Si no fuera así no lo diría.
No sé si lo volveré a intentar y de hacerlo tampoco sé sí será pronto o dentro de algún tiempo. Da igual, esta prueba está llena de locos maravillosos y merece la pena haber formado parte de ella y conocer a un montón de amigos que merecen la pena.
A veces se gana y a veces de pierde, pero la crónica de este segundo Ironman debe tener el mismo final que la que escribí sobre el primero después de cruzar la meta. En eso no hay diferencia: Lo importante no es lograr un sueño, lo importante es no dejar nunca de soñar.

Juan del Val

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Acerca del autor

8 Comentarios

  1. Pilar 24 agosto, 2014 at 11:30 pm

    Hola Juan. Lamento muchísimo el desafortunado incidente, pero aun así te felicito porque en esta ocasión no has cruzado la meta físicamente pero en realidad podrías haberlo hecho perfectamente. Esa prueba como tu muy bien dices es extrema, maravillosa, loca, grande… y hay que ser muy valiente para prepararse y enfrentarse a ella. Felicidades y ánimo que para mi si eres un ironman y yo tengo mucho que aprender así que no tardes en escribir un nuevo reto.
    ¡Enhorabuena Campeón!
    Un saludo. Pilar

  2. Allende. @allendemf 3 agosto, 2014 at 12:57 pm

    Soy una fan incondicional de todos los que sois capaces de prepararos un Ironman. Es una espina que siempre tendré clavada, no me siento capacitada fisica ni mentalmente para realizarla.
    A pesar de que te sigo en las redes sociales no me había enterado y leyéndolo se me han puesto los pelos de punta y a la vez me sentía “orgullosa” de tu manera de aprender de los malos momentos y de tu forma de vivir las experiencias. Me quedo con tu última frase: lo importante no es lograr tu sueño; lo importante es no dejar nunca de soñar.
    Pues eso, espero volver a leer pronto tu preparación para el próximo Ironman. Ánimo, Juan

  3. Diana 23 julio, 2014 at 5:57 am

    Grande Juan! Muy grande!

  4. carmen Frade Moratinos 22 julio, 2014 at 8:19 pm

    Pase lo que pase, lo importante es el sueño de poder realizarlo..
    Hay que aprender de lo negativo y volverlo a positivizar. Eso, seguro que lo haces..
    Animo y besos!!!

  5. sara 22 julio, 2014 at 2:58 pm

    Hace aprox un año que os sigo y tu pasión por el deporte me llega mucho y hoy ya no he podido evitar responder.Te entiendo porque yo he descubierto el sentimiento que produce y lo que se siente (algo que jamás había experimentado), desde hace un par de años que me inicié en el running y aunque a día de hoy me queda mucho por correr no voy a dejar de soñar ni de llegar a mi objetivo, por eso me llega leer que no sabes si lo volverás a intentar…. es pronto y esta muy reciente, espero poder leer algún día que vuelves al ataque!! Gracias por compartirlo con nosotros porque tus lineas a mi personalmente me llenan de motivación!!!!!

  6. Rocío 22 julio, 2014 at 2:15 pm

    No entiendo la fama de estos deportes extremos que no son buenos para la salud. El deporte es fantástico, claro que sí. Pero cuarenta y cinco minutos al día de deporte moderado, no 10 horas de deporte extremo. Creo que debe haber algo en lo de superación personal o algo así. Pero no logro entender el porqué de estas pruebas extremas machacando el cuerpo que cualquier médico te dirá que no es nada beneficioso. Porqué no nos ponemos retos intelectuales, profesionales, existenciales, … que no son perjudiciales para la salud ( si se realizan con cabeza). De todas formas Juan te sigo y me gustas, por eso me gustaría que me contestarás a ver si logró entender algo. Besos

  7. guillermo grandal alonso 22 julio, 2014 at 12:45 pm

    por hacer el gilipollas juan te pongo como penitencia que hagas anuncios con un jersey rosa de lg hablando con tu suegra
    un saludo chavalin

  8. guillermo grandal alonso 22 julio, 2014 at 12:24 pm

    juan ¡ eres un imprudente ¡ no vuelvas a hacerlo
    un cordial saludo

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