Martes, 12 de Diciembre del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

¿POR QUÉ (SÓLO) LOS NIÑOS FUERA DE LOS AVIONES?

Nuria Roca Granell 1 septiembre, 2014 NURIA ROCA 15 comentarios

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Seguramente yo cogería esa línea aérea, pero no me parece bien que exista. Permítanme la contradicción. Estoy hablando de esa noticia que anuncia que algunas líneas aéreas prohibirán viajar a los niños, ya que éstos molestan al resto de pasajeros adultos.
Ya en algunas líneas aéreas orientales se impide viajar en primera clase a bebés menores de dos años y en otras se reservan a mayor precio algunas filas reservadas exclusivamente para menores. Es evidente que los niños molestan, lo saben los que no los tienen y también los que los tenemos. Si un bebé pilla un berrinche en un avión es difícil que se pueda descansar y es comprensible el enfado de aquellos que soportan el ruido de niños, que además no les tocan nada. Eso no hay quién lo dude, pero de ahí a impedir que los niños viajen hay una distancia sideral.
Lo primero es que, aunque muy caro, un avión es un medio de transporte, no una habitación de hotel. Aunque se agradezca poder dormir, no tienes derecho a ello. El derecho de admisión no puede ser discriminatorio por razones de edad, opino. Y puestos a ello, si el motivo principal para prohibir viajar a niños es la molestia que provocan, podemos extender esta norma a todos los pasajeros que molestan, independientemente de su edad. Por ejemplo a los gordos, que ocupan demasiado; a los altos, que como no caben suelen invadir parte de mi espacio en la butaca; a los que no huelen bien, que suelen ser más numerosos que los niños en cualquier vuelo; los que hacen ruido al comer; los que roncan, porque ésos tampoco me dejan dormir; a los que hablan alto como si fuera interesante aquello que dicen… Puestos a prohibir, por qué sólo prohibir niños. Es posible que si no viajarán todos los que incomodan al resto del pasaje, el avión iría vacío.
No hago extensiva esta opinión a restaurantes, hoteles o clubes de ocio, en los que los menores no pueden entrar. Y no creo que sea contradictorio con lo mal que me parece la pretendida medida de los aviones. En determinados restaurantes no creo que los niños tengan cabida y en algunos hoteles tampoco. En alguna ocasión he presenciado a una familia coñazo, con niños insoportables correteando por las mesas mientras alguna pareja pretendía mantener una conversación romántica. En ese sentido, el problema más que con la edad, tiene que ver con la educación. De los hijos y de sus padres. La de los primeros suele ser consecuencia de la de los segundos y a veces nada más ver el comportamiento de unos padres, ya sabes cómo de insufrible será su niño.
He viajado sin hijos y he padecido a los de otros; he viajado con los míos y otros han tenido que aguantar algún que otro llanto, pero mi opinión es contraria a discriminar a los niños en los aviones. A mí, lo dicho, me gustaría tener uno para mí sólita y viajar sin que nadie me molestase pero eso no va a ser posible… de momento. Así que me tendré que aguantar y aprender a tolerar a todos los que molestan, tengan la edad que tengan.

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15 Comentarios

  1. Eugenia 5 septiembre, 2014 at 5:08 am

    Hola Nuria! No puedo estar más de acuerdo con todo lo que has dicho! Me encanta todo lo que dices, enhorabuena por tu blog, sólo he leído 4 post pero me encantan, empece leyendo con el anterior de las “cuidadoras” que ahora no me acuerdo como se llaman y me pareció genial lo que decias tb! Veo que sigue habiendo gente con sentido común!!!

  2. Pilar 2 septiembre, 2014 at 8:08 pm

    Hola Nuria. Te puedo asegurar que a lo largo de mi vida han sido más los adultos que me han molestado que los niños ¿qué me dices del que da pataditas en el respaldo del asiento donde tu estás sentada? a mi es que me pone de los nervios. Niños insoportables también los he padecido, dentro y fuera de mi familia, claro y en la mayoría de las ocasiones a quien me han dado ganas de degollar ha sido a sus progenitores y no al pequeño que es una consecuencia de lo mal aprendido. Curiosamente mi marido y yo hemos dejado de vernos con la frecuencia que nos veíamos con unos amigos cuyos hijos, sobre todo desde que tuvieron a la niña mayor, es realmente insoportable. Es imposible mantener una conversación entre adultos pues la niña está en medio gritando, interrumpiendo e imponiendo su criterio. Así que cuando nos llamamos y dicen aquello de ¿a ver cuándo nos vemos? yo siempre digo lo mismo: “cariño, queda tu con tu amigo y luego me lo cuentas.
    Un beso.
    Pilar

  3. Sara 2 septiembre, 2014 at 5:36 pm

    El problema, en la mayoría de los casos, no son los niños sino los padres. Un bebé llora en un avión y no puedes hacer nada, pero tener a niños más mayores corriendo por los pasillos, pegándole patadas al asiento delantero y dando gritos y que los padres no hagan nada, es total y absoluta responsabilidad de los padres.
    Quizás por eso los que viajamos por trabajo y no por placer pidamos un poco de respeto por parte de todos.

  4. ana_m 2 septiembre, 2014 at 1:08 am

    Hola Nuria,
    ¿qué nos pasa a las personas últimamente? Se nos ha olvidado a todos que antes de adultos fuimos niños? Todas estas personas que les molestan los niños, son personas solitarias, amargadas y que como no tienen a nadie con quien hablar o discutir, arremeten con los débiles.
    Yo tambien tengo hijos, pero a veces, por muy preparado que vayas, los obres se aburren, cansan, etc y no por eso son peores que aquiellos que están a su alrededor. Solo les digo a todas aquellas personas que cuando ellos fueron niños no molestaron nunca? Pregunten a sus madres y verán.

    Un saludo

    • Francisca 3 septiembre, 2014 at 12:58 pm

      Hola ana_m, perdóname que discrepe. Las personas a las que nos molestan los niños ajenos, no es que seamos personas solitarias ni amargadas, es más bien que desde que éramos niños estuvimos bien educados. Que un bebé llore, es totalmente comprensible, y aunque molesto, se aguanta, ya que la pobre criatura probablemente no entienda lo que pasa a su alrededor y por eso llora.

      En cambio, los niños de una cierta edad que gritan, dan patadas y sus padres dejan correr por los pasillos, permíteme que los quiera evitar.

      Asimismo, estoy de acuerdo con Nuria, en que a veces no son los niños los que molestan, porque gracias a Dios todavía hay algunos padres que los saben educar, sino los adultos y por ello estoy de acuerdo con ella es que es difícil discernir entre a quien dejar subir al avión y a quién no. Sea como fuere, reconozco que si hubiera aviones sin niños, los cogería, porque aunque se aburren, como tú bien dices, yo también me aburría a su edad, y no por ello convertía el avión en mi lugar de recreo.

      Tengo unos padres que me supieron enseñar que mis libertades acaban donde empiezan las del prójimo.

      Saludos

  5. guillermo grandal alonso 1 septiembre, 2014 at 3:01 pm

    muy bien escrito y razonado el articulo nuria
    felicidades¡¡¡
    un beso niña

  6. Estefania 1 septiembre, 2014 at 2:59 pm

    La palabra principal del blog, la casi última que has escrito, tolerar, “tolerancia”. Si todos fueramos más tolerantes, no existiría debate alguno. Veo como opción que tanto avión, demás transportes, hoteles y restaurantes decidan si admiten niños o no pues están en su derecho la segmentación del mercado y comovempresa decidir la admisión o no. Para superar este debate, esa opción es la mejor y que el propio cliente decida si desea ir o no con niños en su viaje, cena o cualquier servicio. Así mismo no me parece bien prohibir a los niños que viajen o que coman fuera de casa, pues no permitiendoselo, se le priva de ese “derecho” que creo debe tener todas las personas. Por último, algo también nombrado y de omportancia

  7. Merce 1 septiembre, 2014 at 2:55 pm

    Hola! Como casi siempre tus palabras me permiten pararme a pensar…vamos a ver: soy madre de una niña de 5 años a la que educo en comportamiento y saber estar, tambien padezco cuando he sentido que ha podido molestar. No me gustan mucho los niños de los demas y sus padres muchas veces menos… Me paro a pensar y si los quitas de los aviones.. Los quitamos del autobus? Del barco? Del tren? Del super? De los museos? Ya puestos les prohibimos ser niños y que sean adultos!! Ah no!! Que adultos que molestan tambien hay muchos!!! Ajo y agua

  8. Anne 1 septiembre, 2014 at 1:41 pm

    Comparto la idea de que es un tema contradictorio, pero ahora que soy madre de una niña de 2 años estoy más sensibilizada con este tema, que pasa que no voy a poder ir de vacaciones a una isla porque mi hoja no se puede montar en un avión?
    Quizás tengo la suerte de que mi hija se porta bien en todos los sitios, si primera vez en un avión solo lloro un poquito al principio, con nuestro considerable agobio para intentar que molestara lo menos posible, pero luego ni se le oyó… También se porta muy bien en los restaurantes, pero mi amiga con un niño más pequeñito, por más que lo intenta, su hijo chilla y no para…y si, intenta que no lo haga, le habla, le corrige, le regala incluso pero tiene 18 meses!!! A veces, como en muchas otras cosas creo que les pedimos demasiado a los niños.
    Acabo diciendo que prefiero mil veces el llanto de un niño a la peste que irradian algunas personas ( axilas, aliento, tabaco, pies!!!!)

  9. Saray 1 septiembre, 2014 at 1:28 pm

    Suscribo todas tus palabras Nuria.
    En los lugares donde no se quiera a mis hijos no me verán el pelo.!

  10. María 1 septiembre, 2014 at 1:19 pm

    Eso es mu fácil, quien quiera viajar sin nińos tiene la opción de hacerlo… Por qué no….¿? Yo no tengo y no me gusta aguantar los gritos, maleducados, ruidosos e insoportables nińos que a veces te encuentras en cualquier lado. Evidentemente son nińos pero peor son algunos padres. Y el gordo y el alto que tiene que ver?

  11. Ainara 1 septiembre, 2014 at 1:00 pm

    Uiiii como tengamos que ponernos a hablar de comportamietos molestos en los aviones me pongo a comentar y no acabo! Los niños a veces son un coñazo, si, y doy fe porque tengo dos. La obligacion de los padres es poner todo de su parte para que no molesten a los demas pasajeros, pero son niños y a veces lloran, incluso berrean. Molestan, si, pero no son los únicos!
    El que quiera paz absoluta, que se haga un vuelo privado en un jet, ah! que es muy caro? Pues entonces tendremos que seguir todos compartiendo avion, lloros, ronquidos, aplastamientos de piernas por el pasajero de la fila anterior, malas contestaciones, olores, voces, etc, etc, etc

  12. Miriam Rojas Alcaide 1 septiembre, 2014 at 12:55 pm

    Hola! yo soy de las que pienso que donde no caben mis hijos , no quepo yo, al igual que pasa en clubs , restaurantes y en bodas donde los demás tienen derecho a prohibir la entrada yo tendo derecho a decidir si voy o no. Me pasó recientemente con la invitación de una boda a la que decidí no ir, por supuesto. A mi parecer la educación es fundamental en los comportamientos de los niños, por supuesto que alguna vez que otra tienen berrinches, pero como dices Nuria tambien molestan los que huelen mal ( que son muchos) , los que roncan , etc y no por eso le prohibimos la entrada , en definitiva es cuestión de educación y un poco de comprensión.

  13. paula sd 1 septiembre, 2014 at 12:43 pm

    Hace 3 semanas me metí sola en un vuelo de vuelta a Madrid, para venirme a trabajar mientras mis hijos se quedaban una semana más de vacaciones. Primera impresión al entrar en el vuelo “oh oh, horror!!!”. Asiento 19a. en el 19b un bebé. Delante otro. Detrás otro. Al otro lado del pasillo, dos más….Reconozco que mi primera reacción fue de pánico, porque ya que no llevaba yo a los míos…Pero la realidad es que se portaron genial y el vuelo solo fueron 50 minutos. El problema no son los niños, que no pueden evitar llorar o cansarse. Para mi, el problema son aquellos padres que actúan como tú dices en los restaurantes: aquellos que no tienen en cuenta que los niños deben mantener una serie de comportamientos mínimos en lugares públicos. sí, son niños, pero con educación todo se lleva mejor. Vaya, que por ser más descriptiva: el bebé que llora me da pena. La niña que no deja de dar patadas al asiento (al mío) o de subir y bajar la bandeja….a esa estrangularía a su madre/padre.

  14. Núria 1 septiembre, 2014 at 12:29 pm

    Leí el artículo, que tu escribiste, sobre este tema, en una revista. Estoy totalmente de acuerdo con tu opinión. Seguramente, yo no cogería esa linea aérea, todo aquel transporte, hotel, etc…que tenga derecho de admisión por el solo hecho de ser niños (són niños!!!!) Ya noe gusta!! Y lo que tu comentas, a veces tenemos que aguantar pasajeros con distintos factores que nos son incomodos y ellos no tienen derecho de admisión. Estaba desayunando un dia con una niña que hablaba (con un tono un poco alto, propio de su edad, 10 meses) y el hombre de mi detrás nos miraba mal, como si le molestara “su ruido”…pero en cambio yo tenía que comer mi bocadillo buenisimo con su peste a sudor….

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