Jueves, 19 de Octubre del 2017
LOS TACONES DE OLIVIA

EL EDITORIAL: “Dime de qué presumes…”

admin 17 febrero, 2015 NURIA ROCA No hay comentarios

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Es muy difícil justificar lo injustificable. Y, no sólo difícil, sino imposible hacerlo sin reconocer que se ha cometido un error. En los últimos días hay dos casos paradigmáticos de lo que quiero decir.
Uno, la elección del candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid y otro, las cuentas de Juan Carlos Monedero…
Ayer en una rueda de prensa en Ferraz una portavoz quería explicar que las bases del partido elegirían al candidato a Presidente de la Comunidad de Madrid, en un “proceso democrático -decía- en el que se consultará el voto de los militantes”… Como pronunció la palabra voto, tuvo que salir al rato a rectificar para decir que se consultará lo que digan las bases, pero que no se votará, pero que todo es muy democrático porque se hará lo que digan las bases… Este esperpento se produce simplemente porque el PSOE no dice la verdad, que sin darle muchas vueltas sería la siguiente: Pedro Sánchez ha quitado a dedo al candidato Tomás Gómez, elegido en unas primarias que se salta a la torera, y va a poner a dedo al candidato que él quiera si es que éste de deja, es decir a Ángel Gabilondo. Todo lo demás es un paripé que no se cree nadie con un mínimo de sentido crítico…
Similar, en este contexto, me parece el caso de Monedero, que sigue -cuando aparece, que es muy poco últimamente- tirando de una retórica que, salvo los forofos incondicionales, no se cree nadie… En este caso también se podría explicar muy fácil si se quiere: Monedero pagó impuestos a través de una sociedad en lugar de como persona física porque de esta forma pagaba menos… Está muy bien lo de que Montoro filtra, lo de la campaña mediática, lo de la casta y todo lo que se quiera, pero Monedero tampoco ha explicado suficientemente varias cuestiones como quién le pagó y por qué le pagó, ya que eso sólo se puede explicar mediante facturas y las facturas siguen sin aparecer…
El ejemplo de ambos casos tiene que ver, como decíamos, con justificar lo injustificable, sin reconocer errores y sin hablar claramente. Y también con presumir tanto tanto de algo que después no llevas a la práctica.
Sonroja echar mano de la hemeroteca y escuchar a Pedro Sánchez alardear de que el PSOE es el partido más democrático porque elige a sus candidatos en primarias para después cargarse a dedo al elegido y poner al que te da la gana. O a Monedero decir, en El Objetivo de Ana Pastor, que los pobres -definiéndose él como tal- somos los únicos gilipollas que pagamos impuestos…
En fin, cada día soy más fan de los refranes, aunque yo los mezcle casi siempre: “Dime de qué presumes y te diré de que careces”. Este sí me lo sé bien.

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